Conéctate con nosotros

El Mundo

Reportan nuevo brote de COVID-19 en Wuhan

En las últimas semanas, China relajó las restricciones impuestas a la población para controlar el avance del virus y la cifra de infectados se ha reducido.

Luego de que hace un mes las autoridades china levantaran el confinamiento de su población, la ciudad de Wuhan, cuna de la pandemia del COVID-19 originada a finales de 2019, registra un nuevo foco de coronavirus.

La Comisión Nacional de Sanidad informó ayer que detectaron el pasado domingo 17 nuevos positivos por el coronavirus SARS-CoV-2, cinco de ellos en la provincia de Hubei.

Según las autoridades sanitarias provinciales, se trata de infectados asintomáticos localizados en Wuhan, la capital de Hubei, que han comenzado a manifestar síntomas de la enfermedad.

No hubo ninguna muerte en el último informe oficial, por lo que el número total de decesos por el virus se mantiene en 4.633, entre los 82.918 infectados diagnosticados oficialmente en China desde el inicio de la pandemia, decretada el 11 de marzo pasado.

Igualmente 78.144 personas superaron con éxito el virus y fueron dados de alta.

A nivel mundial, los casos de coronavirus superaron ayer una nueva barrera, la de los cuatro millones, lo que representa un incremento de un millón en los últimos 11 días y 278.892 muertos, según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Desde marzo, se registra un incremento exponencial de los casos, pues el 3 de abril se registró el primer millón de positivos, el día 17 ya eran dos millones y el 30 del mismo mes habían aumentado a 3. Ahora se llega a los 4 millones en solo 11 jornadas.

Rusia supera a Italia

El presidente Vladímir Putin ordenó a los rusos la vuelta al trabajo tras seis semanas no laborables, escudándose en el mal estado de la economía nacional, pese a que el país superó ayer en casos de COVID-19 a Italia (219.814).

Entre tanto, el mundo mira con preocupación el nuevo brote de coronavirus en Corea del Sur y un posible repunte en Alemania, justo cuando los casos aumentan de forma exponencial en el planeta, hasta superar los 4 millones, y muchos países, sobre todo europeos, están en plena de desescalada de las restricciones.

Alemania -en plena desescalada y con más de 172.600 casos totales de coronavirus, de los que 7.681 han muerto- teme que se produzca un repunte de casos, al haberse registrado una ligera alza del factor R de reproducción de la enfermedad, que indica a cuántas personas contagia un infectado y que ha vuelto a subir por encima de 1.

Ello se conoce cuando ayer comenzaba un nuevo relajamiento de las restricciones, con la reapertura de escuelas y comercios y la posibilidad de actividades deportivas en grupo, aunque con ritmos distintos dependiendo de las regiones en un país donde no hubo confinamiento absoluto en ningún momento.

En un país donde el virus parecía hasta ahora muy controlado, todas las alarmas se han activado tras detectarse un nuevo brote en una zona de ocio nocturno de Seúl, con 90 infecciones en varios puntos de Corea del Sur, de ellos 79 sólo en la región capitalina.

Ahora las autoridades intentan encontrar a más de 3.000 personas que no han sido aún localizadas de las 5.517 que visitaron los cinco locales nocturnos del barrio de Itaewon, que han actuado como vector de este contagio, entre el 24 de abril y el 6 de mayo, fecha en la que se detectó el primer positivo.

Una tarea que se ve dificultada porque se cree que casi 2.000 de esas personas dieron en los controles de acceso nombres y números de teléfono falsos al tratarse de establecimientos ligados a la comunidad Lgtbi, estigmatizada en Corea del Sur.

Ayer las autoridades comunicaron 35 contagios del virus, la mayor cifra en un mes, de los que 29 corresponden al nuevo foco y los otros seis son importados.

Fuente: Vanguardia

Opina aquí

Continuar leyendo
Anuncios
Clic para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Mundo

Kamala Harris la primera vicepresidenta de Estados Unidos

Kamala Harris está haciendo historia como la primera mujer afroestadounidense que ocupa la vicepresidenta de Estados Unidos, rompiendo las barreras que han mantenido a los hombres, casi todos blancos, en los niveles más altos de la política estadounidense durante más de dos siglos.

La ya exsenadora por California de 56 años también es la primera persona de ascendencia afroasiática elegida para ese cargo de alto rango.

Ella representa el multiculturalismo que define a Estados Unidos, pero que está en gran parte ausente de los centros de poder de Washington. Su identidad le ha permitido hablar en términos personales en un año donde se evaluó la brutalidad policial y el racismo sistémico.

Harris ha sido una estrella en ascenso en la política entre los demócratas durante gran parte de las últimas dos décadas. Se desempeñó como fiscal de distrito de San Francisco y fiscal general de California antes de convertirse en senadora de Estados Unidos.

Después de que Harris terminó su propia campaña presidencial demócrata de 2020, Joe Biden la eligió como su compañera de fórmula. Este miércoles 20 de enero de 2021, juraron como presidente y vicepresidenta de Estados Unidos.

Su selección como compañera de fórmula de Joe Biden tuvo un significado adicional porque él es la persona de mayor edad que ocupa la presidencia, a los 78 años. Biden no se ha comprometido a buscar un segundo mandato en 2024.

Harris destaca legado de mujeres afroestadounidense que la influyeron

Harris enmarcó su candidatura como parte del legado, a menudo subvalorado, de mujeres afroestadounidenses pioneras que la precedieron, incluida la educadora Mary McLeod Bethune, la activista de derechos civiles Fannie Lou Hamer y la representante Shirley Chisholm, la primera candidata de raza negra en buscar la nominación presidencial por un partido importante, en 1972.

“A menudo no nos enseñan sus historias”, dijo Harris en agosto al aceptar la nominación a la vicepresidencia de su partido. “Pero como estadounidenses, todos nos apoyamos en sus hombros”.

Esa historia estaba en la mente de Sara Twyman recientemente mientras observaba la campaña de Harris en Las Vegas y usaba una camiseta con el nombre de la senadora junto a Chisholm. “Ya es hora de que una mujer llegue a los niveles más altos de nuestro gobierno”, dijo a la agencia AP Twyman, quien tiene 35 años y es también afroestadounidense.

A pesar de la emoción que rodea a Harris, ella y Biden enfrentan grandes desafíos, incluida la profundización de las tensiones raciales en EE.UU. a raíz de una pandemia que ha cobrado un precio desproporcionado entre las personas afroestadounidenses y una serie de asesinatos policiales de estadounidenses de raza negra.

El trabajo anterior de Harris como fiscal provocó escepticismo entre los votantes progresistas y jóvenes, quienes esperan que ella respalde un cambio institucional radical sobre las reformas graduales en la policía, las políticas de drogas y más.

Jessica Byrd, quien lidera el Proyecto de Justicia Electoral del Movimiento por las Vidas Negras y The Frontline, un esfuerzo de coalición multirracial para galvanizar a los votantes, dijo a la AP que planea participar en el riguroso trabajo organizativo necesario para impulsar a Harris y Biden hacia políticas más progresistas.

“Creo profundamente en el poder del liderazgo de las mujeres negras, incluso cuando todas nuestras políticas no se alinean”, dijo Byrd.

Harris es la segunda mujer afroestadounidense elegida para el Senado. Su colega, el senador Cory Booker, quien también es de raza negra, dijo que su sola presencia hizo que la institución fuera “más accesible para más personas” y sugirió que lograría lo mismo con la vicepresidencia.

Harris nació en 1964 de dos padres activos en el movimiento de derechos civiles. Shyamala Gopalan, de India, y Donald Harris, de Jamaica, se conocieron en la Universidad de California, Berkeley, entonces un semillero del activismo de los sesenta.

Se divorciaron cuando Harris y su hermana eran niñas y Harris fue criada por su difunta madre, a quien considera la influencia más importante en su vida.

La congresista Pramila Jayapal de Washington dijo que el poder de Harris proviene no sólo de su experiencia de vida, sino también de las personas a las que ya representa. California es el estado más poblado y más diverso del país; casi el 40% de las personas son latinas y el 15% son asiáticas.

En el Congreso, Harris y Jayapal se han unido en proyectos de ley para garantizar la representación legal de los musulmanes objeto de la prohibición de viajar, expedida por Donald Trump en 2017, y para extender los derechos a los trabajadores domésticos.

“Ese es el tipo de política que también ocurre cuando hay voces como la nuestra en la mesa”, dijo Jayapal, quien en 2016 fue la primera mujer del sur de Asia elegida para la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Harris ganó las elecciones al Senado ese mismo año.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

El Mundo

“Nos veremos de nuevo” Trump

El presidente Donald Trump, acompañado por la primera dama Melania Trump, abandonó este miércoles la Casa Blanca y puso rumbo a Florida, lejos de la ceremonia de investidura del demócrata Joe Biden, no sin antes afirmar que su adiós no es una despedida, sino más bien un simple hasta luego.

Trump levantó su puño al abordar el helicóptero hacia la Base Aérea de Andrews, donde abordó el avión presidencial a las 9:00 de la mañana para dirigirse a la que será su residencia como expresidente en Mar-a-Lago, Florida.

“Ha sido un gran honor, el honor de una vida”, dijo Trump a los reporteros en su camino al helicóptero en los jardines de la mansión presidencial.

“Amamos al pueblo estadounidense y, de nuevo, fue algo muy especial. Y sólo quiero decir adiós, pero con la esperanza de que no será un adiós muy largo. Nos veremos de nuevo”, agregó.

En la Base de Andrew, el presidente fue despedido con una salva de 21 cañonazos.

En un discurso de despedida frente a miembros de su familia y un puñado de colaboradores, que pronunció desde la pista de la base aérea y que duró nueve minutos, el presidente insistió: “De algún modo, estaremos de vuelta”.

Trump hizo un breve recuento de sus cuatro años en la presidencia y sentenció que su gobierno “fue sorprendente bajo cualquier baremo”.

“Le deseo a la nueva administración muchísima suerte y muchísimo éxito”, dijo, sin mencionar a Biden. “Creo que van a tener un gran éxito, porque cuentan los cimientos para hacer algos espectacular”, comentó un Trump que deja la Casa Blanca con el país encarando los peores momentos de la pandemia, con previsiones de hasta 30.000 muertes semanales, y -también fruto del coronavirus- con tasas de desempleo no vistas desde la crisis financiera.

“Siempre lucharé por ustedes. Estaré observando y atento”, prometió. “Adiós, los quiero… Que la pasen muy bien… Nos veremos pronto”, agregó antes de abordar el avión.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

El Mundo

Las duras batallas que han forjado la historia de Joe Biden

Luego de dos intentos de llegar a la casa blanca, Joseph Robinette Biden asume hoy la presidencia de Estados Unidos con más experiencia que sus predecesores. 24 años en el senado y 8 como vicepresidente en el gobierno de Barack Obama.

Nacido en un hogar de clase media, en 1973 se convirtió en el senador más joven de la historia a sus 30 años. Biden comenzaba a probar el éxito cuando la muerte de su hija y primera esposa en un accidente automovilístico estremeció su vida. Hasta sus rivales reconocen sus capacidades para cruzar líneas de partido, aunque posturas como su apoyo a la guerra de Irak le han valido criticas.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

Tendencia