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Las razones por las que Trump cambió su postura frente a la pandemia

Presidente de EE. UU.  reconoció que los tapabocas son claves para detener el avance del covid-19.

Probablemente motivado por su vertiginoso descenso en las encuestas, y tras varias semanas ignorando el rebrote de la pandemia en su país, el presidente de EE. UU.,  Donald Trump, volvió este martes al podio para tratar de convencer a los estadounidenses de que es el líder que necesitan para sacarlos de la crisis.

Y lo hizo dando marcha atrás a varias de sus posturas más recalcitrantes a lo largo de la pandemia. Primero reconociendo, por primera vez, que las cosas van a empeorar y luego indicando, finalmente, que los tapabocas son claves para detener el avance de enfermedad.

“Algunas áreas del país están bien y otras menos bien. Y es probable, desafortunadamente, que se empeore antes que comience a mejorar. Es algo que no me gusta decir de las cosas, pero las cosas son como son”, dijo el mandatario durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Un giro de 180 grados para un presidente que hace un mes declaró victoria frente al coronavirus y se resistía a siquiera mencionar el problema, pese a que venía creciendo en todos los rincones del país.

Y algo parecido pasó con los tapabocas. A pesar de las incontables recomendaciones de expertos y científicos, Trump acabó politizando al tema al indicarle a sus seguidores que su empleo era una cosa solo de demócratas que querían hacerlo lucir mal y que, además, no eran útiles.

Pero este martes finalmente cambió de tono al sugerir que deben ser usadas cuando no se pueda mantener el distanciamiento social.

Probablemente motivado por su vertiginoso descenso en las encuestas, y tras varias semanas ignorando el rebrote de la pandemia en su país, el presidente de EE. UU.,  Donald Trump, volvió este martes al podio para tratar de convencer a los estadounidenses de que es el líder que necesitan para sacarlos de la crisis.

Y lo hizo dando marcha atrás a varias de sus posturas más recalcitrantes a lo largo de la pandemia. Primero reconociendo, por primera vez, que las cosas van a empeorar y luego indicando, finalmente, que los tapabocas son claves para detener el avance de enfermedad.

“Algunas áreas del país están bien y otras menos bien. Y es probable, desafortunadamente, que se empeore antes que comience a mejorar. Es algo que no me gusta decir de las cosas, pero las cosas son como son”, dijo el mandatario durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Un giro de 180 grados para un presidente que hace un mes declaró victoria frente al coronavirus y se resistía a siquiera mencionar el problema, pese a que venía creciendo en todos los rincones del país.

Y algo parecido pasó con los tapabocas. A pesar de las incontables recomendaciones de expertos y científicos, Trump acabó politizando al tema al indicarle a sus seguidores que su empleo era una cosa solo de demócratas que querían hacerlo lucir mal y que, además, no eran útiles.

En Los Ángeles, una de las ciudades que más casos registra en Estados Unidos, voluntarios reparten test de covid-19 para que las personas se los practiquen.

Pero este martes finalmente cambió de tono al sugerir que deben ser usadas cuando no se pueda mantener el distanciamiento social.

“Así les gusten o no tienen un impacto”, dijo el presidente que, sin embargo, no uso tapabocas para su intercambio con los periodistas. Dijo, eso sí, que cargaba uno en su bolsillo, y que lo usaba cuando era necesario.

Trump también destacó los avances en la carrera por lograr una vacuna y el desarrollo de drogas terapéuticas que hacen más fácil combatir los síntomas de la enfermedad. Volvió a repetir, eso sí, argumentos que han sido ampliamente desacreditados por los expertos.

Entre ellos, que la única razón por la que el coronavirus está creciendo en casi todos los estados del país es porque realizan más pruebas y que EE. UU. posee el mejor récord del mundo en cuanto a la tasa de mortalidad.

Si bien es cierto que EE.UU. es el país que más pruebas diarias realiza, también lo es que la curva de casos positivos viene en ascenso en más de 40 estados del país, lo que indica que la pandemia se sigue expandiendo, como también lo demuestra el incremento en la demanda de los hospitales del país.

En cuanto a la tasa de mortalidad, el país ocupa el décimo puesto con el peor récord entre más de 200 naciones y el quinto si solo se cuenta a las industrializadas.

El presidente llevaba más de un mes alejado de las pantallas desde que declaró “victoria” frente al virus y optó por cancelar las habituales ruedas de prensa que venía realizando para informar de la situación, optando por concentrarse en la reapertura económica del y su campaña de reelección.

Ruedas de prensa que culminaron, entre otras cosas, luego de desastrosas intervenciones públicas de Trump. La última de ellas cuando recomendó tomar un tóxico detergente para curar la enfermedad e irradiar a los afectados con luz ultravioleta.

Trump, además, terminó aislado en su presión por la reapertura, luego que la mayoría de gobernadores republicanos que acataron su orden de reactivar la economía, terminaron reconociendo su error dando marcha atrás a muchas de las medidas cuando quedó claro que estaban contribuyendo a la propagación de la pandemia.

Sus críticos anotan que el giro frente al coronavirus y su intento por recuperar el liderazgo frente a la pandemia son solo cosméticos y motivados por los pésimos números que han comenzado a mostrar los sondeos.

Además, sucede justo cuando la enfermedad parece fuera de control (más de 65.000 casos diarios) y la mortandad ha comenzado a subir nuevamente. Este martes, por ejemplo, en el país perecieron más de 1.000 personas. Algo que no sucedía desde hace casi dos meses y que Trump usó como “prueba” de que el virus estaba en retirada.

“Ya Trump levantó la bandera blanca. No sabe qué hacer. Cero. Lo único que tiene en su mente es cómo ganar la reelección. Y no le importa a cuántos les dé covid-19 o mueran por el virus porque cree que si la economía está mal entonces él está en problemas… Y creo que tiene razón. Ningún país ha hecho lo que él ha hecho que es rendirse y abandonarnos”, dijo Biden sobre el “reversazo” del mandatario.

 

Fuente: El Tiempo

 

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El Mundo

Protestas en Bielorrusia: 5 cosas que tal vez no sabías sobre el país y su polémico presidente, Alexander Lukashenko

Es inusual que Bielorrusia ocupe los titulares internacionales, pero las imágenes de miles de personas tomando las calles de Minsk tras la reelección del presidente Alexander Lukashenko han impactado al mundo.

Las insólitas protestas contra lo que dicen fueron unas elecciones amañadas se han encontrado con una fuerte represión de parte de la policía, que ha reportado más de 6.700 detenidosdesde el domingo.

Amnistía Internacional dijo haber recopilado denuncias de torturas y asegura que los agrupados alrededor de los centros de detención llegan a escuchar los gritos de las víctimas desde fuera, algo de lo que hay incluso videos.

En un comunicado emitido por la televisión estatal, la presidenta del Senado, Natalya Kochanova, dijo que se ha ordenado una investigación sobre la detención masiva de manifestantes, y que más de 1.000 personas han sido liberadas.

El resto de los detenidos serán liberados el viernes por la mañana, dijo el viceministro del Interior, Alexander Barsukov, aunque negó que se hubiera abusado de los prisioneros.

Y mientras Naciones Unidas y la Unión Europea analizan la situación de la antigua república soviética, el interés sobre este país en el que viven 9,4 millones de personas sigue aumentando.

Estos son algunos datos sobre una nación desconocida para muchos.

1. Lukashenko, el gobernante europeo con más tiempo en el poder

Los resultados oficiales de las elecciones del domingo dan a Lukashenko su sexto mandato una aplastante victoria con más del 80% de los votos.

Sin embargo, no hubo presencia de observadores internacionales y son pocas las garantías de que no hubo manipulación. Su principal rival, Svetlana Tikhanovskaya, se negó a aceptar el resultado.

Los críticos de Lukashenko, quien llegó al poder en 1994, dicen que el suyo es el último régimen autoritario de Europa.

Su férreo control en el poder provocó las críticas de naciones occidentales.

El gobierno del presidente estadounidense George W. Bush lo describió en 2005 como “el último dictador de Europa” y el líder de la “tiranía más avanzada”.

Lukashenko llegó a decir que cualquiera que se involucre en una protesta de la oposición en su país será tratado como un “terrorista”: “Les retorceremos el cuello como si fueran patos”.

Grupos de derechos humanos lo acusan de abusos generalizados.

2. El país proporcionalmente más afectado por la Segunda Guerra Mundial

Se calcula que Bielorrusia perdió cerca del 25% de su población durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi invadió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Murieron más de 1,6 millones de ciudadanos y 600.000 soldados soviéticos en Bielorrusia durante el conflicto, además de casi toda su población judía.

En torno al 85% de la capital fue destruida durante bombardeos y reconstruida entre las décadas de 1950 y 1960.

3. Cerca del 70% de la lluvia radioactiva de Chernóbil cayó sobre Bielorrusia

El 26 de abril de 1986, uno de los cuatro reactores nucleares de la central eléctrica de Chernóbil explotó.

Una nube tóxica se extendió por gran parte de Europa. El acontecimiento fue descrito como la peor catástrofe nuclear de la historia.

Bielorrusia, que hace frontera con Ucrania, sufrió lo peor de la lluvia radiactiva: alrededor del 70% de las partículas peligrosas que generó aterrizaron allí.

Una quinta parte de las tierras agrícolas del país se contaminaron y más de 2.000 pueblos y aldeas fueron evacuados. Desde 1986, más de medio millón de personas en el país han tenido que ser reubicadas.

Algunos contaminantes que afectan el suelo y al aire tienen una vida media (el promedio de vida de un núcleo o de una partícula subatómica libre antes de desintegrarse) de 24.400 años, según la organización humanitaria Chernobyl International.

El desastre de Chernóbil le costó a Bielorrusia el 20% de su presupuesto anual nacional, dice la entidad, y se estima que las consecuencias del incidente le supondrán al país un costo total de US$235.000 millones.

Dos millones de personas en Bielorrusia viven en zonas muy contaminadas, según Chernobyl International.

4. Lee Harvey Oswald, el exmarine que asesinó a John F. Kennedy, vivió en Minsk

Oswald, un exmarine estadounidense, llegó a la URSS cuando tenía 20 años, asegurando ser marxista.

La KGB (el servicio de seguridad soviético) rechazó su solicitud y el día que expiró su visa de turista, Oswald se acuchilló una muñeca. Por temor a un incidente internacional, las autoridades soviéticas le dejaron quedarse.

Lo enviaron a Minsk y le ofrecieron trabajo en una compañía de radio y televisión. Vivía en un apartamento de una habitación en el centro de la ciudad.

Oswald era uno de los pocos extranjeros en Minsk, y el único estadounidense.

Se casó con Marina Prusakova en marzo de 1961. Tuvieron una hija al año siguiente y se mudaron a Estados Unidos en 1962.

El 22 de noviembre de 1963, disparó y mató al presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, en Dallas, Texas.

5. “Intereses estratégicos” en América Latina

América Latina es para Bielorrusia “uno de los trampolines para la integración en las redes económicas y comerciales mundiales” y tiene en la región fuertes “intereses estratégicos”.

“Las economías de Bielorrusia y de los principales actores de la región se complementan”, se lee en un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia.

Por eso en la última década sus relaciones con varios países latinoamericanos se han intensificado.

Hoy día, mantiene relaciones diplomáticas con los 33 países de la región, según la información más actualizada del Ministerio.

Tiene embajadas en Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador, Venezuela y, desde 2019, Colombia, país con el que quiere “fortalecer sus relaciones”.

Brasil es uno de sus mayores socios comerciales en la región y uno de los mayores compradores de fertilizantes bielorrusos. Por otra parte, Bielorrusia tiene en Ecuador fuertes inversiones de petróleo, donde opera su empresa estatal Belorusneft desde hace cinco años.

Con Venezuela mantiene “relaciones amistosas”, dicen la autoridades bielorrusas. De hecho, el presidente Nicolás Maduro celebró este lunes la “inobjetable victoria” de Lukashenko, a quien felicitó públicamente.

Pero cuando gobernaba Hugo Chávez las relaciones con Venezuela eran todavía más intensas.

De hecho, durante mucho tiempo Bielorrusia estuvo “obsesionada” con Chávez, según la periodista del servicio ruso de la BBC Tatyana Melnychuk, quien dijo que el fallecido líder venezolano “fue durante al menos ocho años seguidos una imagen constante en los diarios y televisoras locales”.

Sin embargo, el aliado más longevo de Bielorrusia es Cuba, país que considera “un socio a largo plazo”.

“Cuba es el aliado más antiguo y firme de Bielorrusia en América Latina”, dijo el analista político y exdiplomático bielorruso Igar Gubarevich. “Y Cuba, por su parte, valora a Bielorrusia como uno de sus pocos aliados europeos”.

En octubre de 2019, Lukashenko y su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reafirmaron la alianza entre los dos países con una declaración conjunta en Minsk.

“Para nosotros Cuba, siempre fue y será un ejemplo de valor, firmeza y lealtad a los ideales”, dijo entonces Lukashenko.

Fuente: BBC NEW

 

 

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El Mundo

“Immigration Nation”: la nueva docuserie de Netflix que el gobierno de Trump “quiso impedir” que saliera antes de la elección presidencial

Los documentalistas Christina Clusiau y Shaul Schwarz consiguieron pasar casi tres años con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) para armar la docuserie Immigration Nation (“Nación de inmigración”), estrenada el pasado 3 de agosto en Netflix.

El programa se posicionó entre lo más visto de la plataforma durante la primera semana y algunos críticos lo han señalado como “el show del año”.

En seis episodios de una hora cada uno, los realizadores muestran cómo funciona ICE desde dentro tras haber acompañado a agentes en diferentes partes del país en sus operativos de arresto a personas indocumentadas.

Las cámaras lograron entrar también en centros de detención para migrantes, un acceso que normalmente está restringido a la prensa.

Al tiempo que avanzaba la producción, las medidas migratorias de Trump se endurecían y esto permitió que captaran los efectos inmediatos de controvertidaspolíticas como la de separar a adultos migrantes de sus hijos.

Pero, pese a tener una relación productiva y buena con ICE, el tono cambió para mal cuando la agencia vio una versión editada de la serie, según declararon los documentalistas.

De acuerdo a Schwarz y Clusiau, el gobierno amenazó con tomar acciones legales en contra de su empresa productora y luchó por retrasar la fecha de estreno hasta después de las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre.

Algo que la agencia negó en un comunicado enviado al diario The New York Times.

BBC Mundo conversó con ellos acerca de cómo consiguieron el acceso y sus hallazgos.

Qué recoge la serie

“La gente nos preguntaba qué era lo novedoso de lo que estábamos haciendo. Pues lo novedoso es que estuvimos ahí cuando pasó, estábamos dentro del sistema”, dice Schwarz, quien es de origen israelí.

Los documentalistas empezaron a filmar cuando el gobierno de Trump apenas comenzaba.

“Estar ahí en el momento en que un funcionario de ICE le pregunta a un grupo de hombres detenidos en una celda a cuántos habían separado de sus hijos, y que 18 de 20 levantaran la mano… Quedas impactado y sorprendido de que esa es la realidad”, dice Clusiau en referencia a la política de separación de familias o “tolerancia cero” de 2018 que generó indignación mundial hacia la administración.

La primera secuencia de la serie muestra el momento confuso y tenso en el que empleados de ICE, identificándose solo como “policía”, entran a un apartamento de la ciudad de Nueva York y arrestan a un hombre indocumentado.

La mujer que les abre la puerta pide que le muestren una orden judicial o papeleo para entender la situación y un agente le responde que no están obligados a hacerlo.

El hombre detenido es trasladado a una sede de ICE en la ciudad y se puede ver a un agente grabándolo con su celular y enviando el video a otros compañeros mientras se ríe y los presiona para que arresten a más indocumentados.

El episodio explica que una de las cosas que cambió para ICE con el gobierno de Trump fue que dejaron de priorizar arrestos de personas con antecedentes penales serios para pasar a detenciones de cualquiera que hubiese cometido la falta de entrar sin documentos al país.

Además de mostrar arrestos, la docuserie sigue los casos de varios migrantes que están en centros de detención, como el de una abuela guatemalteca solicitante de asilo que pasó 17 meses bajo custodia.

El seguimiento a las historias de los migrantes fue uno de los retos más delicados para la producción, explica Schwarz.

“Vimos cientos de historias y al final escogimos las que nos parecía que ilustraban con más precisión la historia más grande de la política migratoria”, dice.

En la serie también acompañan a agentes en la frontera suroeste del país y captan el momento en que uno rescata a un joven migrante que llevaba días perdido en el desierto de Arizona y estaba desorientado y deshidratado.

Aunque el programa profundiza sobre las diferentes aristas que conforman el sistema migratorio estadounidense, un elemento repetitivo es la opinión que expresan los agentes acerca de su trabajo.

Aunque algunos manifiestan un absoluto apoyo al endurecimiento de sus acciones, otros relativizan la situación y terminan concluyendo que “así es el trabajo”.

“Si eres un agente de ICE en esta era sientes que eres odiado“, dice Schwarz.

“Pero vale la pena decir que no son ellos los que inventaron las políticas y que algunos son puestos en una situación difícil”, añade.

La polémica con el gobierno

“Shaul había estado trabajando en una historia hace años con ICE y el contacto siguió estrechándose”, explica Clusiau.

Los realizadores le propusieron a la agencia registrar el reto que significaba asumir las nuevas directrices de Trump, bajo las cuales incluso tuvieron que contratar a más empleados.

“Luego fuimos desarrollando más la serie a medida que analizábamos diferentes partes del país, porque existe la percepción de que ICE solo está en la frontera y en realidad trabaja en todo el interior del país”, describe Clusiau.

Los documentalistas firmaron un “contrato multimedia” con la agencia, “un acuerdo que es común en estos casos”, explica Schwarz.

“Nos comprometimos a que ellos participaran en el proceso de revisar posibles imprecisiones factuales, asuntos de privacidad o de tácticas de la agencia que mostramos”, señala.

Pero al entrar en ese proceso de revisión, dice, el gobierno expresó que no era lo que esperaban.

“Nos pidieron que sacáramos muchas más cosas de las que estaban contempladas en nuestro acuerdo. Dijimos que sí a lo que legalmente habíamos acordado pero no queríamos que ellos tomaran decisiones editoriales sobre la serie”, explica.

La secretaria de prensa de ICE, Jenny L. Burke, le dijo al diario The New York Times a mediados de julio que la agencia estaba “impactada por las caracterizaciones erróneas hechas por la compañía productora”.

También dijo que la agencia hizo sugerencias de cambios solo dentro de los límites del contrato y que los documentalistas fueron quienes causaron retrasos en el proceso de revisión, según citó el medio.

Tras una serie de disputas legales, los conflictos se resolvieron.

“No creo que [la docuserie] los muestra como malas personas necesariamente. Creo que muestra su realidad“, dijo Schwarz en otra entrevista con el diario Los Angeles Times.

Fuente: BBC NEWS

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El Mundo

“Mi cabello tiene que estar perfecto”: las razones de Trump para cambiar las normas que limitan el agua que sale por las duchas en EE.UU.

El gobierno del país más golpeado por la pandemia de coronavirus ha encontrado tiempo para impulsar un cambio en las limitaciones de la cantidad que sale de agua por la ducha.

Y la iniciativa parece tener detrás las quejas del presidente Donald Trump por las supuestas dificultades que tiene para lavarse el cabello.

“Te duchas y no sale agua, te vas a lavar las manos y no sale agua. ¿Qué haces? Estás ahí parado más tiempo, tomas duchas mas largas… porque, no sé ustedes, pero mi pelo tiene que estar perfecto”, dijo Trump.

Una ley aprobada en 1992 establece que las duchas en Estados Unidos no pueden producir más de 9,5 litros de agua por minuto.

El gobierno de Trump quiere que esa restricción se aplique a cada boquilla, en lugar de a la totalidad de la ducha.

Organizaciones defensoras del medioambiente y de los consumidores consideran que eso haría desperdiciar agua de forma innecesaria.

Los cambios fueron propuestos por el Departamento de Energía este jueves, tras unas quejas manifestadas el mes pasado por Trump en la Casa Blanca.

Andrew deLaski, director ejecutivo del Proyecto de concientización sobre estándares de electrodomésticos, un grupo de conservación de energía, señaló que la propuesta era “tonta”.

Con cuatro o más boquillas, “podrías tener 45 o 68 litros por minuto saliendo por la ducha, probablemente empujándote fuera de la sala de baño”, le dijo a la agencia AP.

Si el presidente necesita ayuda encontrando una buena ducha, podemos recomendarle algunas buenas páginas webs para consumidores que te ayudan a identificar una buena pieza de ducha que te empape bien”, agregó.

David Friedman, vicepresidente de la organización de consumidores Consumer Reports, dijo que las duchas en Estados Unidos ya “logran grandes niveles de satisfacción entre los consumidores”, al tiempo que ahorran dinero.

De acuerdo con la agencia Reuters, si la propuesta de la Casa Blanca avanza, probablemente sea desafiada en los tribunales.

Fuente: BBC NEWS

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