Conéctate con nosotros

El Mundo

Coronavirus en Rusia: el país se convierte en el segundo del mundo con más casos de coronavirus (pero sigue adelante el plan de relajar restricciones)

Por semanas, el presidente Vladimir Putin aseguró que la situación del coronavirus en su país estaba bajo control. Ahora las cosas parecen haber cambiado.

Rusia se convirtió este martes en el segundo país del mundo con más casos de coronavirus, solo superada por Estados Unidos.

Según cifras oficiales, más de 232.000 personas se han contagiado allí.

Solo en las últimas 24 horas, Rusia reportó 10.899 infecciones, décimo día consecutivo en que ese número está por encima de 10.000

No obstante, el número oficial de muertos apenas supera los 2.100.

 

Las autoridades aseguran que la baja mortalidad obedece al programa de pruebas masivas del gobierno, aunque la oposición disputa la cifra y estima que el número de muertos y contagios es mucho mayor.

El virus se acerca a Putin

Entre los nuevos contagios de alto perfil reportados este martes se encuentra el portavoz del presidente Vladimir Putin, Dimitri Peskov, según informaron medios locales.

El vocero es el último funcionario del Kremlin en dar positivo, luego de que el primer ministro Mijail Mishustin se contagiara a inicios de mes.

“Sí, estoy enfermo. Estoy recibiendo tratamiento”, confirmó Peskov a la agencia Tass.

Ante las preocupaciones de que Putin también pudiera haberse expuesto al virus, el vocero aclaró que no se había reunido en persona con el mandatario en más de un mes.

La ministra de Cultura de Rusia, Olga Lyubimova, también ha sido diagnosticada con covid-19, al igual que el ministro de Obras Públicas, Vladimir Yakushev, y uno de sus asesores.

Putin está trabajando remotamente desde su residencia fuera de la capital y, según el Kremlin, está bien de salud.

¿Cuál es la situación en Rusia?

El aumento en el número de casos en Rusia tiene lugar solo un día después de que Putin decidiera suavizar las medidas de cuarentena.

“A partir del 12 de mayo, el período nacional de días no laborables terminará para todos los sectores de la economía”, indicó en televisión.

Los trabajadores de las fábricas y la construcción volvieron a trabajar este martes, aunque el Kremlin dio a las regiones la libertad de establecer restricciones dependiendo de las circunstancias locales.

No obstante, las autoridades indicaron que los que regresen a sus actividades deben usar máscaras y guantes, que también deberán portarse en las tiendas y en el transporte público.

Los moscovitas aún no pueden salir de casa a menos que vayan al supermercado, trabajen o paseen al perro, y deben tener un permiso para moverse dentro de la ciudad.

El fin de semana, Rusia se vio obligada a cancelar su desfile anual del Día de la Victoria de la Segunda Guerra Mundial debido al brote.

Moscú es el epicentro del brote de Rusia, luego de que se reportaran allí más de la mitad de los casos y de las muertes de todo el país.

La semana pasada, el alcalde de la ciudad, Sergei Sobyanin, extendió la cuarentena en la capital hasta el 31 de mayo.

Fuente: BBC NEWS

 

Opina aquí

El Mundo

Kamala Harris la primera vicepresidenta de Estados Unidos

Kamala Harris está haciendo historia como la primera mujer afroestadounidense que ocupa la vicepresidenta de Estados Unidos, rompiendo las barreras que han mantenido a los hombres, casi todos blancos, en los niveles más altos de la política estadounidense durante más de dos siglos.

La ya exsenadora por California de 56 años también es la primera persona de ascendencia afroasiática elegida para ese cargo de alto rango.

Ella representa el multiculturalismo que define a Estados Unidos, pero que está en gran parte ausente de los centros de poder de Washington. Su identidad le ha permitido hablar en términos personales en un año donde se evaluó la brutalidad policial y el racismo sistémico.

Harris ha sido una estrella en ascenso en la política entre los demócratas durante gran parte de las últimas dos décadas. Se desempeñó como fiscal de distrito de San Francisco y fiscal general de California antes de convertirse en senadora de Estados Unidos.

Después de que Harris terminó su propia campaña presidencial demócrata de 2020, Joe Biden la eligió como su compañera de fórmula. Este miércoles 20 de enero de 2021, juraron como presidente y vicepresidenta de Estados Unidos.

Su selección como compañera de fórmula de Joe Biden tuvo un significado adicional porque él es la persona de mayor edad que ocupa la presidencia, a los 78 años. Biden no se ha comprometido a buscar un segundo mandato en 2024.

Harris destaca legado de mujeres afroestadounidense que la influyeron

Harris enmarcó su candidatura como parte del legado, a menudo subvalorado, de mujeres afroestadounidenses pioneras que la precedieron, incluida la educadora Mary McLeod Bethune, la activista de derechos civiles Fannie Lou Hamer y la representante Shirley Chisholm, la primera candidata de raza negra en buscar la nominación presidencial por un partido importante, en 1972.

“A menudo no nos enseñan sus historias”, dijo Harris en agosto al aceptar la nominación a la vicepresidencia de su partido. “Pero como estadounidenses, todos nos apoyamos en sus hombros”.

Esa historia estaba en la mente de Sara Twyman recientemente mientras observaba la campaña de Harris en Las Vegas y usaba una camiseta con el nombre de la senadora junto a Chisholm. “Ya es hora de que una mujer llegue a los niveles más altos de nuestro gobierno”, dijo a la agencia AP Twyman, quien tiene 35 años y es también afroestadounidense.

A pesar de la emoción que rodea a Harris, ella y Biden enfrentan grandes desafíos, incluida la profundización de las tensiones raciales en EE.UU. a raíz de una pandemia que ha cobrado un precio desproporcionado entre las personas afroestadounidenses y una serie de asesinatos policiales de estadounidenses de raza negra.

El trabajo anterior de Harris como fiscal provocó escepticismo entre los votantes progresistas y jóvenes, quienes esperan que ella respalde un cambio institucional radical sobre las reformas graduales en la policía, las políticas de drogas y más.

Jessica Byrd, quien lidera el Proyecto de Justicia Electoral del Movimiento por las Vidas Negras y The Frontline, un esfuerzo de coalición multirracial para galvanizar a los votantes, dijo a la AP que planea participar en el riguroso trabajo organizativo necesario para impulsar a Harris y Biden hacia políticas más progresistas.

“Creo profundamente en el poder del liderazgo de las mujeres negras, incluso cuando todas nuestras políticas no se alinean”, dijo Byrd.

Harris es la segunda mujer afroestadounidense elegida para el Senado. Su colega, el senador Cory Booker, quien también es de raza negra, dijo que su sola presencia hizo que la institución fuera “más accesible para más personas” y sugirió que lograría lo mismo con la vicepresidencia.

Harris nació en 1964 de dos padres activos en el movimiento de derechos civiles. Shyamala Gopalan, de India, y Donald Harris, de Jamaica, se conocieron en la Universidad de California, Berkeley, entonces un semillero del activismo de los sesenta.

Se divorciaron cuando Harris y su hermana eran niñas y Harris fue criada por su difunta madre, a quien considera la influencia más importante en su vida.

La congresista Pramila Jayapal de Washington dijo que el poder de Harris proviene no sólo de su experiencia de vida, sino también de las personas a las que ya representa. California es el estado más poblado y más diverso del país; casi el 40% de las personas son latinas y el 15% son asiáticas.

En el Congreso, Harris y Jayapal se han unido en proyectos de ley para garantizar la representación legal de los musulmanes objeto de la prohibición de viajar, expedida por Donald Trump en 2017, y para extender los derechos a los trabajadores domésticos.

“Ese es el tipo de política que también ocurre cuando hay voces como la nuestra en la mesa”, dijo Jayapal, quien en 2016 fue la primera mujer del sur de Asia elegida para la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Harris ganó las elecciones al Senado ese mismo año.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

El Mundo

“Nos veremos de nuevo” Trump

El presidente Donald Trump, acompañado por la primera dama Melania Trump, abandonó este miércoles la Casa Blanca y puso rumbo a Florida, lejos de la ceremonia de investidura del demócrata Joe Biden, no sin antes afirmar que su adiós no es una despedida, sino más bien un simple hasta luego.

Trump levantó su puño al abordar el helicóptero hacia la Base Aérea de Andrews, donde abordó el avión presidencial a las 9:00 de la mañana para dirigirse a la que será su residencia como expresidente en Mar-a-Lago, Florida.

“Ha sido un gran honor, el honor de una vida”, dijo Trump a los reporteros en su camino al helicóptero en los jardines de la mansión presidencial.

“Amamos al pueblo estadounidense y, de nuevo, fue algo muy especial. Y sólo quiero decir adiós, pero con la esperanza de que no será un adiós muy largo. Nos veremos de nuevo”, agregó.

En la Base de Andrew, el presidente fue despedido con una salva de 21 cañonazos.

En un discurso de despedida frente a miembros de su familia y un puñado de colaboradores, que pronunció desde la pista de la base aérea y que duró nueve minutos, el presidente insistió: “De algún modo, estaremos de vuelta”.

Trump hizo un breve recuento de sus cuatro años en la presidencia y sentenció que su gobierno “fue sorprendente bajo cualquier baremo”.

“Le deseo a la nueva administración muchísima suerte y muchísimo éxito”, dijo, sin mencionar a Biden. “Creo que van a tener un gran éxito, porque cuentan los cimientos para hacer algos espectacular”, comentó un Trump que deja la Casa Blanca con el país encarando los peores momentos de la pandemia, con previsiones de hasta 30.000 muertes semanales, y -también fruto del coronavirus- con tasas de desempleo no vistas desde la crisis financiera.

“Siempre lucharé por ustedes. Estaré observando y atento”, prometió. “Adiós, los quiero… Que la pasen muy bien… Nos veremos pronto”, agregó antes de abordar el avión.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

El Mundo

Las duras batallas que han forjado la historia de Joe Biden

Luego de dos intentos de llegar a la casa blanca, Joseph Robinette Biden asume hoy la presidencia de Estados Unidos con más experiencia que sus predecesores. 24 años en el senado y 8 como vicepresidente en el gobierno de Barack Obama.

Nacido en un hogar de clase media, en 1973 se convirtió en el senador más joven de la historia a sus 30 años. Biden comenzaba a probar el éxito cuando la muerte de su hija y primera esposa en un accidente automovilístico estremeció su vida. Hasta sus rivales reconocen sus capacidades para cruzar líneas de partido, aunque posturas como su apoyo a la guerra de Irak le han valido criticas.

VOA

Opina aquí

Continuar leyendo

Tendencia