Conéctate con nosotros

Gente

5 errores que comete la gente en una entrevista de trabajo virtual

Cada vez es más normal que las reuniones y las clases se hagan de forma virtual, por el momento que estamos pasando en el mundo. Pero también se ha hecho más común que las personas busquen empleo y tengan entrevistas a través de plataformas como Zoom.

A pesar de que la vuelta a las oficinas aún es una incógnita, muchas personas se encuentran en busca de empleo, por lo que hay que tener en cuenta ciertos consejos a la hora de hacer entrevistas digitalmente.

Por esta razón Phil Haynes, jefe de Recursos Humanos de Zoom, le contó en una entrevista a CNBC los errores que detectó durante más de 1000 entrevistas a personas durante la pandemia y que las personas deberían evitar para tener más opciones de conseguir el trabajo que desean.

Prepararse para una entrevista de trabajo virtual es algo más común cada día. Aquí le dejamos algunos consejos.

Al momento de hacer reuniones virtuales es normal que las personas sientan el deseo de mirar su celular y lo hagan con más frecuencia que en una reunión presencial pues los contextos son diferentes.

Sucede lo mismo con las entrevistas de trabajo. «Durante una entrevista en persona, jamás estaríamos constantemente mirando nuestro teléfono. Simplemente, no es un comportamiento que tendríamos en la vida real. Por eso le recordamos a la gente: una entrevista en video sigue siendo una entrevista cara a cara», apunta Haynes.

Desviar la mirada constantemente

Este punto se relaciona con el anterior. Al igual que como sucedería en una entrevista cara a cara, el contacto visual con el entrevistador es fundamental. Esto denota interés por lo que se está hablando y le puede generar mucha mayor confianza al entrevistador.

«Todos tenemos esa tendencia a mirar un poco hacia abajo porque estamos mirando a la pantalla, no a la cámara. Incluso los ejecutivos aquí en Zoom a veces tienen problemas con esto», señala Haynes.

En el caso de una entrevista de trabajo virtual, la tentación de mirarse a uno mismo o de estar consultando archivos en plena conversación puede ser muy grande, pero también perjudicial. Por eso, la principal medida que Haynes recomienda es ocultar su propia imagen durante la entrevista: «Sin esa visión de sí mismo, es mucho más probable que se concentre en quien esté hablando». así que procure mirar a su interlocutor.

¿Cómo triunfar en sus entrevistas de trabajo con el método Star?

Distraerse con lo que sucede en su casa

Las videollamadas han dejado momentos memorables durante la pandemia. Niños que interrumpen las reuniones o clases con estudiantes que enfocan su atención en otras actividades y no en la clase.

Sin embargo, para Haynes, este tipo de contratiempos no suponen un problema. Lo que no está bien es dejar que lo distraigan. «He visto traseros de perros detrás de las cabezas de las personas, he visto al repartidor de UPS en la puerta… Tenemos un reclutador en Ámsterdam que hizo una entrevista a un hombre con su hijo de dos años en su regazo», cuenta Haynes, quien complementa diciendo que esas experiencias son enriquecedoras para la entrevista , siempre y cuando la persona no pierda el foco de la charla.

Dar respuestas aburridas

Una de las preguntas más frecuentes durante una entrevista de trabajo es: «¿Podría darme un ejemplo de esto?». Si el candidato no demuestra con un ejemplo específico cómo identifica y soluciona un problema, el reclutador probablemente lo descartará de inmediato.

Este es un error que se suele cometer tanto online como en una entrevista cara a cara, pero lo cierto es que durante una videollamada es probable que se pierda antes el interés porque está en una videollamada. El consejo de Haynes es preparar antes los ejemplos concretos de retos que podrían preguntarle después.

Prepare su entorno para la videollamada

Por último, Haynes recuerda algo que a estas alturas ya debe ser un mandamiento para cualquier videollamada: hay que adaptar el entorno.

Lo que recomienda es encontrar un lugar tranquilo, con buena señal WiFi, iluminación y un fondo que no distraiga; usar ropa adecuada, preferiblemente de colores sólidos, nada brillante ni a rayas; silenciar el teléfono y tener cerca todo lo que se vaya a necesitar como agua, libreta, un bolígrafo o algo para escribir.

Asegúrese de que el nombre de usuario de Zoom, Skype o Hangouts sea apropiado y no tenga su apodo o el nombre de otra persona.

Por último, únase a la sesión antes de que comience, o practique para aprender a manejar bien la aplicación si no tiene experiencia.

Fuente: Revista Diners

Opina aquí

Continuar leyendo
Anuncios
Clic para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Gente

¿Por qué los hombres siguen explicándoles cosas a las mujeres?

La machoexplicación subraya un problema mucho más profundo que el aburrimiento de los monólogos condescendientes. Kate Manne, autora de “Entitled”, analiza ese fenómeno.

La muchacha de Colinas como elefantes blancos (1927) de Ernest Hemingway

Es algo común. Es digno de vergüenza. Y, algunas personas podrían argumentar que ha sido documentado desde al menos el siglo XVII. Se produce en Twitter. Sucede en el trabajo y en las cenas de Acción de Gracias. En los bares y en las aulas. Lo hacen los hombres famosos. Lo hacen los tíos. Los políticos, los colegas, los hombres que conocemos en citas desagradables, los burócratas y los vecinos también lo hacen. (Quizás, irónicamente, algunos de ustedes lo hagan después de leer esto). Sí, estamos hablando de la machoexplicación.

Esta palabra compuesta describe la acción de cuando un hombre explica, sobre todo a una mujer y sin que se lo haya pedido, algo sobre lo que él cree saber más que ella —y en ocasiones, con detalles soporíferos— sin importar si él realmente sabe al respecto o no.

El hábil planteamiento de este fenómeno tuvo origen en el ensayo de 2008 de Rebecca Solnit Los hombres me explican las cosas, en el que describe una conversación que sostuvo durante una fiesta con un hombre cuyos “ojos estaban fijos en el borroso y lejano horizonte de su propia autoridad”. Luego de enterarse de que el libro más reciente de Solnit era sobre el fotógrafo británico Eadweard Muybridge, la interrumpe para elogiar sin cesar un libro “muy importante” sobre Muybridge que piensa que ella debería leer.

Resulta que ese era su libro. Y él no lo había leído.

Según cuenta Solnit, se necesitaron tres o cuatro interjecciones de su amiga para hacerle saber al machoexplicador que en realidad ella era la autora, antes de que él finalmente prestara atención. Resulta revelador que también le haya llevado un tiempo a Solnit reconocer que el libro al que él se estaba refiriendo en realidad era el suyo: “Estaba tan absorta en el papel de ingenua que me había asignado, que estuve perfectamente dispuesta a considerar la posibilidad de que otro libro sobre el mismo tema se hubiera publicado al mismo tiempo que el mío y, de algún modo, yo no me había enterado”.

La palabra “mansplaining” (machoexplicación), la cual va mucho más allá de las fronteras de Estados Unidos, tuvo su origen en ese ensayo. Hoy en día, existe una lista que crece cada vez más de iteraciones a nivel internacional. En alemán, es “herrklären”. En francés, “mecspliquer”. Los italianos usan “maschiegazione”. En español se dice “machoexplicación”, y existe una palabra para ello en ruso, árabe, hebreo, hindi, mandarín, ucraniano, japonés y decenas de otras lenguas.

La machoexplicación ilustra un problema mucho más profundo que los monólogos aburridos. Como lo señala Solnit, “doblega a las mujeres jóvenes para que se queden calladas” al afirmarles “que ese no es su mundo”. Y añade: “Nos adiestra para que dudemos de nosotras mismas y nos limitemos, al mismo tiempo que pone en práctica el exceso de confianza sin fundamentos de los hombres”. Después de más de una década, ¿por qué sigue siendo tan común que los hombres interrumpan a las mujeres para explicarles cosas de las que a menudo poseen menos conocimientos que las mujeres a las que se las están explicando?

Kate Manne, profesora adjunta de Filosofía en la Universidad Cornell, explora el tema en un capítulo de su nuevo libro Entitled: How Male Privilege Hurts Women (Legitimado: cómo los privilegios del hombre lastiman a la mujer). En una conversación telefónica reciente desde su casa en el norte de Nueva York, donde vive con su esposo, su bebé de ocho meses y un corgi, Manne analizó el problema.

¿Cómo llegamos a la idea de que los hombres son una autoridad en el área del conocimiento?

Quizá haya pasado poco tiempo desde que se le dio un nombre a la machoexplicación pero, en esencia, es un fenómeno antiquísimo. En el patriarcado, es inherente el derecho del hombre a todos los bienes humanos de valor: cosas como amor, afecto, adoración, sexo, poder… y conocimiento. Cuando se trata del conocimiento, sobre todo del tipo de conocimiento que otorga prestigio, la idea de que los hombres tienen derecho prioritario a él es tan respetable como el patriarcado mismo. En ocasiones, se asocia a la idea de que las mujeres carecen de la capacidad de ser figuras de autoridad. Por ejemplo, en La política, Aristóteles escribió: “Al esclavo le falta por completo el elemento de deliberación; la mujer lo posee, pero carece de autoridad”.

A partir del estudio clásico John vs. Jennifer de la Universidad de Yale, sabemos que los hombres y las mujeres tienen prejuiciosrelacionados con que las mujeres son menos competentes. ¿Es esta una parte primordial de la machoexplicación?

En definitiva. Algo de lo que está sucediendo es la suposición de que una mujer tiene menos conocimientos, que es menos competente y que, de alguna manera, necesita que el hombre le explique las cosas.

Eso no aclara el hecho de que la machoexplicación a menudo también implica que los hombres no aceptan las pruebas de que las mujeres saben más que ellos sobre algún tema y que, en ocasiones, se enojan cuando eso es cierto.

¿Por qué algunos hombres machoexplican incluso cuando saben que la mujer tiene una buena preparación?

Yo lo asocio a la idea de que a algunos hombres privilegiados se les otorga el derecho de ser los expertos, de tener el conocimiento en esa conversación. Mientras que, paradójicamente, la mujer experta es la ingenua que necesita su dosis de información, como lo dijo Rebecca Solnit.

Pienso que Himpathy es la excesiva o indebida simpatía que se da a los hombres por encima de sus víctimas femeninas en casos de comportamiento misógino, como la agresión sexual. La Himpathy y la machoexplicación interactúan haciéndonos sentir lástima por los hombres que, de otra manera, corregiríamos de manera tajante. Sentimos una lástima preventiva por si él se sintiera humillado o incluso castigado al ser corregido. Y nos hace sentir culpables, o incluso avergonzadas, por pensar en ello.

¿Qué debería preguntarse un hombre a sí mismo para evitar ser un machoexplicador?

¿A ella le interesa? ¿Manifestó que quiere esta información? ¿Yo sé de esto? ¿Ella sabe más que yo? ¿Es posible que ella solo haya hecho una pregunta retórica?

¿Tal vez mirar su rostro?

[Risas] Sí, interpretar el ambiente. Si parece que las demás personas están muy incómodas, eso podría ser una señal de que has cometido un error en el diálogo.

Fuente: New York Times

Opina aquí

Continuar leyendo

Gente

Coronavirus y empleo: conseguí un trabajo después de que me rechazaran 280 veces

Hannah Webb intentó buscar trabajo 280 veces, y no se rindió. Si quieres tener una idea de lo difícil que está el mercado laboral en este momento, pregúntale a la británica Hannah Webb que la despidieron durante la pandemia y tuvo 280 intentos para conseguir un nuevo trabajo.

Las últimas cifras muestran que el desempleo en Reino Unido alcanzó su nivel más alto en dos años, y las personas de 16 a 24 años fueron las que más sufrieron la pérdida de trabajo. Las altas tasas de desempleo agravadas por la pandemia no son exclusivas de Reino Unido.

Si bien algunos países como, Estados Unidos, experimentaron una recuperación en el mercado laboral ya que algunas empresas comenzaron a contratar personal nuevamente, la tasa de desempleo se ubicó en el 8,4% en agosto.

  • Cómo prepararse para buscar trabajo durante y después de la cuarentena
  • 8 claves para pasar con éxito en una entrevista de trabajo por videollamada

“Casi todos los días me despertaba con un correo electrónico de rechazo. Fue devastador”, dijo Webb, de 23 años, a Radio 1 Newsbeat de la BBC.

Opina aquí

Continuar leyendo

Gente

“Cuando haces esa conexión profunda con la naturaleza sientes una paz que tal vez no hayas sentido nunca”

“No amamos lo que no conocemos”.

La científica mexicana Carla Santana Torres es doctora en biomedicina. Pero a través de lo que comenzó como un hobby, la fotografía, descubrió otra vocación: usar sus potentes imágenes para reavivar en otros el deseo profundo de amar, y proteger, la naturaleza.

Santana participará del festival Hay en la ciudad en la que vive, Querétaro, donde exhibirá sus imágenes, especialmente de osos polares, y dará charlas a jóvenes.

“Me gustaría transmitirles que si hay deshielo en los polos debido al cambio climático es como una cadena de dominó que al final nos va a llegar a nosotros”, afirmó.

Carla Santana Torres habló con BBC Mundo del “poder extraordinario de la fotografía para traer algo que está muy lejos para que lo conozcas y lo ames” y explicó por qué “somos mucho más iguales a los osos polares de lo que creemos”.

Opina aquí

Continuar leyendo

Tendencia